Irete Oshe
Es el Odu que distribuye la muerte y las enfermedades: nacieron el anuncio de la muerte de un Rey y «ago iku abila» (abro la puerta a la muerte), abrir la puerta de los muertos que se sepultan, el carretonero de la muerte, la disputa entre la muerte y la enfermedad, Shakuana y la enfermedad. Muere el cuerpo pero no el alma: son independientes, y el alma es inmortal; Ikú y Kore (el alma) eran enemigos. Por ley natural los viejos mueren primero que los jóvenes, y también mueren los hijos de Orun.
Oyá y la lechuza son mensajeras de Ikú. La hija de Ikú, Oniregun, se convirtió en jutía y quiso ser más que su madre; Olorun le mandó la menstruación. Cuando este Odu entra en casa del Awó, sale con un cadáver.
Yewá acababa con la humanidad y Shangó la paró. Ningún pájaro cantaba; el ruiseñor es su pájaro; Obatalá maldijo al cotunto (sijú), que imita al sinsonte. Elegba perdió su corona y lo cambiaron de jefe a portero.
Osanyin destruye lo que Orúnmila siembra; nació la deformidad de Osanyin. El leopardo arañó a Orúnmila y lo marcó para siempre. Habla Suave Tábano, adivino de la Tierra y del Cielo, y el reino de Agasu (Orisha Oko) en Arará.
El Odu preserva contra la brujería: las brujerías contra la persona se vuelven inefectivas. Los Awó muertos no perjudican a los hijos de otros, y los descendientes no siguen la suerte de sus mayores muertos. Por su vida pecaminosa Olofin se empeña en acabarlo, pero Obatalá se compromete a salvarlo y Oshún lo arregla todo.
No se puede descuidar de ningún mal. Es un Ifá de vigilia: quieren meterse en su casa y en su vida. Debe tener paciencia y espíritu de lucha, no actuar con cólera, velar por los suyos y enseñar a sus ahijados; no abandonar al padrino.
Es fuerte, pero no lo consideran y se burlan. Lo botan de su casa por dar cabida a otro. Una comadre es su peor enemigo.
«El tigre está suelto, esperando a quien coger»: por fiero que sea, puede caer en una trampa por una mujer o por interés. Tiene la muerte pegada y un espíritu familiar se la evita; otro espíritu sufre y otro está enamorado de él. La tristeza la produce un Egun.
Es adicto a fiestas y holgazanería. Señala sociedades o conflictos con el gobierno. El dinero va a entrar.
Salud: tuberculosis, garganta, piernas, pecho, dentadura, parásitos en las cavidades del cuerpo, neurosis, accidentes con candela en vista, manos y pies, ciclo menstrual.
En este Odu nace
- El anuncio de la muerte de un Rey.
- «Ago iku abila»: abro la puerta a la muerte.
- Que muere el cuerpo pero no el alma.
- En Itefá, agua a Ifá y una gallina para que no se desbarate la casa.
- Okunfurunale: chiva parida y gorda a Orúnmila.
- Hacer Ituto en vida.
- La hija de Ikú convertida en jutía.
- Que Oyá y la lechuza sean mensajeras de Ikú.
- El Odu que distribuye la muerte y las enfermedades.
- La deformidad de Osanyin.
- No matar animales machos en siete días si hay enfermedad.
- El carretonero de la muerte.
- La maldición de Obatalá al cotunto.
- Que el Awó deba consagrarse con Olofin.
- Las cuatro marcas del ikín.
- La inmortalidad del alma.
- No hacer obras borracho.
Dice Ifá
- No deje que le caiga la lluvia encima.
- Apéguese más a Orúnmila.
- Cuidado con una separación.
- Desea salir de un apuro.
- Hay brujería en su casa para formar revolución y traer la justicia.
- No coma nada de afuera de su casa.
- Cuidado con accidentes y heridas.
- Guarde sus secretos.
- Haga ebó antes de salir.
- No guarde cosas de nadie.
- El dinero está sonando en su puerta.
- Tendrá sociedad con tres personas.
- Se casó y se divorció.
- Está arrepentido de algo que hizo por celos.
- Atienda mucho a su madre.
- Cuidado con las fiestas en su casa.
- Atienda bien a los muertos.
- Tiene la muerte pegada y un espíritu familiar se la evita: sangre de carnero o gallo (hombre) o carnera o gallina (mujer); orugbo con la ropa negra y no se vista más de negro.
- No meta a nadie en su casa.
- No se precipite.
- Termine lo que empieza y no abandone a su padrino.
- Atienda sus sueños.
- No coma tanto.
- Cuidado con la embriaguez.