Odi Ojuani
Habla de un reconocimiento venidero y de la importancia de la carrera del consultante, que siente presión en el trabajo. La persona posee algo (hasta su cónyuge) que un enemigo poderoso quiere quitarle por cualquier medio; por la pareja que tiene la envidian y tratarán de separarlos. Shangó la defiende.
Aquí nació el garrotero, el que presta dinero con intereses altos. Es el Ifá del bobo: el hombre, cansado del camino, se sienta en una piedra a descansar. Habla de la persona vanidosa que no cumple lo pactado y puede ir a la justicia por ello; que habla de otros lo que no debe y sufre pérdidas porque se lo cuentan.
Por no decir la verdad se pierde, y por aferrarse a ella también. Odi Ojuani lo tiene todo y no tiene nada.
Aquí Elegba y los demás Santos tienen hambre: la persona los olvida a pesar de que la han librado de guerras y traiciones, y eso le traerá perjuicios. Es Ifá de economía y de agricultor; la cabeza y la lengua hablaron por Odi cuando Orúnmila se sentó sobre el dinero: la persona está pobre, pero con ebó se sentará sobre el dinero. El ebó va sobre el techo de la casa (babawa).
Es de carácter variable, se siente incomprendida y puede caer en tristeza y aburrimiento. No se le puede obligar a nada por la fuerza: se logra con tacto. Sea hija de quien sea, debe contar con Elegba, Yemayá y Obatalá.
Los padres difuntos la acompañan mucho.
En este Odu nace
- El garrotero (prestamista usurero).
- Los hijos de la muerte por el dinero.
- La bendición del ñame.
Dice Ifá
- Se sacrificará por amigos que luego lo necesitarán.
- Recibió una invitación de sus compañeros: cuidado con un lío de justicia.
- Está pobre mientras otros se enriquecen y se burlan: no les haga caso, se sentará sobre el dinero. Dirán que sabiendo tanto está tan mal.
- Dele de comer a su cabeza.
- Tiene muchos enemigos y todos le huyen; una mujer es su enemiga.
- Tuvo problemas con el dueño de la casa.
- Le debe a Obatalá: cumpla para que le quite la braveza. Soñó con un hombre: era Obatalá.
- No se separe de su cónyuge: si este año está mal, el que viene estará bien. No pelee con su pareja: la suerte está cerca. Si se le va la mujer, no permita que vuelva.
- No hable mal de su Santo; reciba Orúnmila.
- No duerme bien: sueña cosas malas y ve claro a sus enemigos.
- Perdió tres suertes: haga ebó para recuperarlas.
- Shangó lo protege y quiere algo, Oshún también: averigüe qué.
- Le duele la cabeza al caer la tarde, cuando piensa en su situación.
- Cuide la garganta.
- No puede recostarse a nadie: tenga vida propia y luche.
- Cuidado dónde come y bebe fuera de casa.
- Reciba Ikofafun o Awofakan.