Osa Okana
La persona debe sacrificar para evitar percances y asegurar tranquilidad; es muy sensible a los cambios externos. Es malo para el Awó y su familia: lo botarán, si no lo han hecho ya, del trabajo, la casa o el lugar donde está. Es un Ifá de conocimiento, pero de segundo plano, no de brillo.
Todo está mal hecho; Eshu es quien descompone la casa. Se pierde la fe en los Santos. La única defensa de sus hijos es hacer o recibir Ifá.
Nacieron los telares, la rueda de hilar y la máquina de coser (en Odi Ka, Oshún puso a la araña a tejer; en Osa Kana pasó al telar), el automóvil, el gran poder de Oyá, el vencimiento de las dificultades y los poderes de las hierbas para evitar la brujería en las puertas. Ogún se fue al monte para no matar a Yemayá. Hablan Obon y Ayao, que pidieron a Oyá perdonar a los hijos de la tierra Takua, y Obatalá Iya Monkuo, hermana de Oke y compañera de Agbala, que acompaña a los hijos de este Odu y de Obatalá; ambos fundamentos viven enterrados al pie de un peregún y comen ocho palomas blancas.
La persona es avariciosa, come más con los ojos que con la boca, y no puede ser roñosa. Si ve algo que le atrae en otro, nunca debe pensar ni decir «yo debería tenerlo». Por su carácter tempestuoso tiene problemas con su madre y vive con inestabilidad.
Sus pensamientos son malos: necesita paciencia. Tres enemigos quieren destruirle la casa y por eso tiene la cabeza caliente. Hay algo enterrado que le estorba.
Si es hombre, tiene dos mujeres; una murió por soberbia, hija de Shangó u Oyá, y tiene hambre: darle de comer y misa. Debe hacer muchas ceremonias a Oyá y trabajar con los muertos; respetar mucho a Oyá y recibir Oduduwa, Osanyin y Orúnmila. En Itefá, padrino y ahijado se juran en Orun.
Si es mujer, debe recibir Olokun, Ikofafun y hacer Santo, y cuidar su salud ginecológica. Marca enfermedad del corazón y del pecho.
En este Odu nace
- Los poderes de las distintas hierbas para evitar la brujería en las puertas.
- Los telares, la rueda de hilar y la máquina de coser.
- El vencimiento de las dificultades.
- El gran poder de Oyá.
- El automóvil.
Dice Ifá
- Es muy avaricioso y come más con los ojos que con la boca.
- Haga ebó para que no lo dañen por la comida; no coma donde no tenga confianza.
- Reciba Ifá; es hijo de Olokun.
- Cuidado con un lazo; dé gracias al sueño de anoche y a Obatalá.
- Saldrá a la calle y entrará en muchos lugares: cuidado con un susto.
- No sea roñoso.
- No diga «yo quiero tenerlo» ante lo ajeno.
- Dos mujeres por soberbia: una morirá; cuide bien a la nueva.
- Una antigua pareja difunta, hija de Shangó, ruega por usted: hágale misa.
- Tres enemigos le quieren desbaratar la casa.
- Hay algo enterrado en su casa: sáquelo.
- Levante su cabeza para vencer.
- Si le debe a Shangó, asiéntelo.
- Haga las paces con quien tuvo un disgusto: por ahí le vienen tres suertes.
- Si es hombre: haga Ifá. Si es mujer: reciba Olokun y haga Santo; cuide su salud ginecológica.
- Cuidado con trampas y bochornos.
- Tiene problemas con su madre por su carácter.
- Respete mucho a Oyá.
- Controle su carácter: nunca use violencia con su pareja.
- Padece del pecho.
- No pierda la fe en los Santos.
- Báñese con hierbas y tenga un inshé-Osanyin contra la brujería.
- Cuidado con que lo boten de casa o trabajo.